domingo, 24 de marzo de 2013

24 de marzo: Paula Santoro y Jorge Sobrado en la técnica

Docentes y preceptores.



El centro de estudiantes propuso a Jorge Sobrado (militante de la CeProDH). La rectoría, a Paula Santoro (hija de Roberto Santoro, el poeta desaparecido en 1977). 
Los profes de Lengua nos juntamos, evaluamos aciertos y errores, nos enfrascamos en debates eternos, recuperamos amores y nos pusimos a trabajar: armamos actividades previas en las aulas, presentamos a los invitados, coordinamos lo que pudimos y... ahora volvemos otra vez a cranear cómo seguir. 


Entrevista a Paula Santoro y Jorge Sobrado
¿Qué preguntas hicieron los adolescentes?

Para romper el hielo: 
La actividad, optativa. Masiva participación estudiantil. 
  • ¿De qué cuadro sos? 
  • ¿Qué música te gusta?
  • ¿Cuál es tu trabajo?
Sobre la época: 
  • ¿Cuántos años tenías en ese momento?
  • ¿Cómo era vivir en esa época?
  • ¿Qué cosas estaban prohibidas? 
  • ¿Cómo se divertían los jóvenes? 
  • ¿Cómo cambió el vínculo con tu familia o amigos por la dictadura? 
  • ¿Cómo era la seguridad en ese entonces? 
  • (a Paula) ¿Qué pensaste en ese momento que había ocurrido con tu padre? ¿Sabés qué pasó efectivamente con él? 
  • ¿Cómo te explicó tu mamá lo que había pasado con tu papá? 
Las causas: 
  • ¿Por qué te detuvieron? 
  • ¿Por qué se llevaron a tu padre?
Después: 
  • ¿Pasó por tu mente la venganza? 
  • ¿Qué cambió y qué no desde esa época hasta ahora? 
  • ¿Qué sentís cuando ves militares? 
  • ¿Es difícil vivir con esa nostalgia? 
  • ¿Qué lección para tu vida te dejó lo que pasó?
En el centro, los invitados: Paula Santoro y Jorge Sobrado.

"Una cosa sé y muy importante: el asunto no es ser optimistas sino apasionados. Frente a tanta indiferencia, el camino es poner sangre en las cosas; pegarle al mundo que nos rodea, la vitalidad de la acción. No un sistema de ideas estático; queremos ideas que se muevan, que puedan ser puestas en práctica. Y no nos asusta el error porque, si muchas veces nos equivocamos, fue porque muchas veces emprendimos acciones, por entender que de nada valen las pulcras teorías si no van acompañadas del trabajo." 
Discurso para el acto de la Alianza Nacional de Intelectuales - Palabras de Roberto Santoro el 10 de abril de 1964, una semana antes de cumplir 26 años.

Taller sobre el 24 de marzo


¿Cómo surgió la idea de realizar un taller para el 24 de marzo? Las docentes involucradas (dos profes de Cívica de 5to y una bibliotecaria) propusimos llevar a cabo una actividad interdisciplinaria que abordara la temática de los derechos humanos, aprovechando la ocasión de la proximidad del Día de la Memoria.
Consideramos que la puesta en marcha de encuentros educativos distintos de las clases tradicionales resulta beneficiosa para nuestra tarea por varias razones: despierta el interés de los/as alumnos/as, favorece el diálogo entre los/as docentes y propicia un clima de tolerancia.
Estos propósitos nos llevaron a pensar un espacio que rompiera con la rutina escolar: la “clase” se daría en otro lugar (en un comienzo se pensó en la biblioteca, pero finalmente se prefirió el sum), el grupo de estudiantes lo conformarían dos divisiones (y no una sola), la coordinación estaría a cargo de un equipo de docentes y los contenidos se abordarían de otro modo (primero desde lo expresivo-emotivo y luego desde lo reflexivo).


Descripción de la actividad
  1. Presentación. Las profesoras de Educación Cívica (Débora y María Teresa) cuentan que es una actividad distinta que comenzará con la lectura de un cuento. No adelantar el tema fue un acuerdo previo de las coordinadoras, para no condicionar las hipótesis de lectura de los/as alumnos/as. La actividad se lleva a cabo en el sum del 2do piso. Los/as alumnos/as de cada división están sentados en mesas separadas.
  1. Lectura del cuento “Infierno grande” de Guillermo Martínez. La bibliotecaria del turno presenta el libro y brevemente al autor. Antes de la lectura propiamente dicha, los presentes esbozan temas o argumentos posibles a partir del título: “un chusmerío es cuando hablás de otra persona”, “lo que hace uno, se enteran todos”. Unos/as pocos/as se ríen o tardan en entrar en clima: una chica está tentada y llama la atención, un joven está disperso. Pero durante la lectura, la mayoría se muestra expectante; siguen la historia: se ríen o hacen algún gesto acorde con lo narrado. Ahora todos/as están enganchadísimos/as, lo que se cuenta atrapa cada vez más.
  1. Puesta en común. Cuesta tomar la palabra después de la lectura: el cuento los/as sorprendió: lo que al principio había sido interpretado como un problema de amoríos, termina siendo un verdadero “infierno grande” que afecta a toda la sociedad. Las intervenciones de los/as chicos/as exteriorizan agudos razonamientos: retoman el texto (recuerdan perfectamente referencias temporales como el mundial '78 o la invención de la TV a color), sacan conclusiones (“ahora me doy cuenta de que lo menos importante era lo del romance, eso es para distraer a la gente de las cosas más terribles que pasaban”), evalúan comportamientos (“al principio parecía loca, pero ella era la única que estaba buscando la verdad”) y trazan paralelismos con la historia argentina (“es como en la época de los desaparecidos”). Hablan, participan, se escuchan; no se interrumpen, sus palabras se complementan.
  1. Exhibición del video “Las locas de la plaza” (capítulo 4 del documental Retrato de un genocidio, guión y dirección de Alejandro Walger, editado por Canal Encuentro). El video cuenta, en boca de sus protagonistas, el origen de la asociación Madres de Plaza de Mayo: los primeros encuentros, motivaciones comunes, algunas anécdotas. Los/as alumnos/as miran atentamente el video, e incluso continúan haciéndolo cuando toca el timbre del recreo.
  1. Reflexión final y evaluación. Los/as alumnos/as relacionan la figura de las Madres de Plaza de Mayo con uno de los personajes del cuento (la “vieja loca” que no paraba de buscar la verdad). Las profesoras hacen hincapié en la importancia de que los/as jóvenes conmemoren la fecha. Se los/as invita a resumir en una palabra lo que les dejó la actividad. Varios/as alumnos/as coinciden en que realizar tareas de este tipo resulta “interesante” y “necesario”. Por último, se les anuncia que en la biblioteca hay libros que tratan el tema de la dictadura y los derechos humanos, y las docentes entregan copias del cuento para quienes deseen volver a leerlo. Cuando se está yendo, con una mezcla de incredulidad y asombro, una alumna pregunta: “¿Y esto se les ocurrió a ustedes tres?”
Conclusiones

En épocas en que es común escuchar que “a los jóvenes nada les interesa”, resulta promisorio realizar una actividad en la que los/as adolescentes se muestren involucrados/as y conmovidos/as. Y cuánto más esperanzadora es la tarea si se lleva a cabo en la escuela.
Consideramos que el taller del 24 de marzo no sólo fue positivo para los/as alumnos/as sino que además resultó beneficioso para nuestra labor como educadoras. Planificar juntas la tarea, elegir los materiales y debatir acerca de cómo desarrollar cada momento fue una excelente oportunidad para repensar algunas ideas que sostienen nuestro trabajo: entender el aprendizaje como una construcción y no como mera transmisión, la importancia de la didáctica, la significatividad de los contenidos y la necesidad de proponer instancias educativas (clases, talleres, jornadas) democráticas, en donde se propicie la participación, la reflexión y el respeto.

lunes, 4 de marzo de 2013

bienvenidos

El cartel era para los alumnos de primer año.

El cartel era para los otros alumnos, los de años superiores que vuelven.

El cartel era para los docentes de siempre: los que saludan, los que se la creen, los que no.

El cartel era para nosotros: los nuevos, los descalzados.